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Criptomonedas: ver más allá de la punta del iceberg

Criptomonedas: ver más allá de la punta del iceberg

En materia de criptomonedas: «hay que saber equilibrar, gestionar cada decisión que se tome al respecto, para hacerlo sin fantasías, y sin ingenuidades».

Probablemente hace algunos años el término criptomonedas, hubiera sonado tan extraño a nuestros oídos que nos hiciera preguntarnos si se trataba de algo fruto de la ficción, pero hoy la realidad es otra.

Su auge, ha determinado en gran medida no solo una familiaridad notoria con la palabra en sí, sino una especie de curiosidad latente frente a un entorno del que, escuchamos mucho, pero indudablemente, sabemos muy poco.

Sin embargo, el desconocimiento no ha impedido la inserción, empírica lógicamente en muchos casos, de las personas que, en busca de ganancias rápidas, ignoran todo el entramado que se mueve por debajo de la punta del iceberg, o lo que ven a simple vista.

Ese desconocimiento, implica en sí mismo riesgos potenciales, en un mundo donde ya quedan muy pocas cosas transparentes y espontáneas.

Ante esa realidad, y como necesidad perentoria, nace Criptomonedas: realidades y expectativas, un libro que lleva la firma del experto en temas monetarios y financieros, y ex Ministro Presidente del Banco Central de Cuba, Francisco Soberón Valdés, y que bajo el sello de la Editorial Ciencias Sociales, pone en manos de ese público medio, no especializado en el tema, una herramienta sumamente útil y valiosa.

De esas motivaciones, del impacto de las criptomonedas en el tradicional sistema financiero, de los riesgos y oportunidades, conversamos con el autor quien, en exclusiva para nuestro Blog, tuvo a bien ofrecernos sus consideraciones.

 Cubierta del libro

- ¿Por qué consideró usted, con vasta experiencia en materia de mercado financiero, que resultaba necesario exponer, para un público medio, las características, riesgos, beneficios, presente y futuro de las criptomonedas? ¿La popularidad que ganó esta moneda en el mercado informal cubano y latinoamericano, tuvo que ver en alguna medida con la decisión de escribir este libro?

 

La aparición de las criptomonedas ha sido uno de los eventos de mayor connotación en lo que va del presente siglo, creo que todos estaríamos de acuerdo en eso. Incluso algunos dirían que ha sido el de mayor connotación en esta etapa.

Su llegada ha cambiado o ha puesto en dudas, estructuras y principios básicos de la actividad bancaria, que se consideraban como inamovibles, digamos que casi sagrados, entre estos aquellos relacionados con los sistemas de pago, y debo aclarar que aunque generalmente se habla de criptomonedas, si usáramos un término más abarcador como el de criptoactivos entonces el impacto es aun de más envergadura, porque dentro de estos están los llamados tokens, que han irrumpido con gran éxito en los mercados financieros y han propiciado el surgimiento de estructuras de financiamiento novedosas y efectivas que han tenido y están teniendo un gran éxito en ese ámbito.

A partir de esta y de otras consideraciones, me pareció interesante incursionar en el tema, pero debo aceptar que tuve también en cuenta su popularidad en el mundo en general, en nuestra región y en nuestro país. No es difícil apreciar el interés que las criptomonedas han despertado por diferentes razones y en diferentes sectores de nuestra sociedad, pero tampoco es difícil poder constatar que existe un vacío de obras donde se trate el tema de una manera digamos, amistosa, para el lector y al mismo tiempo con rigor y seriedad, que le permitan entender al menos hasta cierto punto de qué se habla cuando se aborda el tema en diferentes escenarios.

Hoy tenemos este libro, como resultado de un esfuerzo colectivo, con lo cual quisiera expresar mi agradecimiento al Instituto del Libro, a RUTH Casa Editorial y a la Editorial de Ciencias Sociales, y en especial a su director, Miches Torres cuyo apoyo resultó decisivo para el éxito de este proyecto.

 

-Hay una cuestión que pudiéramos caracterizar como recurrente en los capítulos que componen este interesante y novedoso texto, y es el hecho de que, cuando se habla de operaciones con criptomonedas, en la generalidad de los casos, no están reguladas por entidades oficiales. ¿Pudiera radicar en este particular el mayor peligro de su utilización o existen otros aspectos que usted considere relevantes en este sentido?

 

Sobre la cuestión de la regulación habría que recordar que los mercados cambiarios globales son de los menos regulados. Por ejemplo, si los comparamos con las bolsas de valores, con las bolsas de activos intermedios, sin duda alguna, los mercados cambiarios son muchísimo menos regulados que estos. En ese mundo nacieron las criptomonedas y siendo aun un integrante muy joven y por su propia naturaleza, operan generalmente bastante fuera de los reguladores oficiales.

Esto, por un lado, las hace atrayentes para quienes operan en los mercados financieros, cambiarios. Quienes realizan transacciones de pago, muchas veces aspiran a la mayor discreción posible, pero eso aumenta el riesgo de su utilización en transacciones ilegales.

Sin dudas, un nivel mayor de regulación sería deseable, pero sin olvidar que la regulación no es un fin, sino un medio. Lo más importante de cualquier innovación financiera, es que contribuya a un desenvolvimiento eficiente de la economía, y cualquier regulación futura, en cualquier lugar, no se debería interponer en ese camino. Además de los riesgos asociados a la falta de regulación, tenemos también que las criptomonedas tienen un alto nivel de volatilidad y esto las convierte en un vehículo preferido de los especuladores; tiene efectos negativos, desestabilizadores, y conspira contra su adopción como depósito de valor, que es una de las funciones básicas del dinero. En este caso yo siempre recuerdo a Marx, cuando decía que todo lo que favorece los negocios, favorece la especulación, y este es un precepto que tiene vigencia absoluta cuando hablamos de las criptomonedas.

 

-En el libro queda claro que las entidades financieras como Bancos Centrales y otras relacionadas a este entorno, han mantenido una cierta oposición al uso de las criptomonedas. Entre las razones esgrimidas está el hecho de que no pueden cumplir las funciones del dinero. ¿Qué otras posturas puntuales existen al respecto?

 

La reacción de los Bancos Centrales con respecto a las criptomonedas, ha transitado por un periodo durante el cual, al principio, prácticamente las ignoraban. Posteriormente, una etapa en la que comenzaron a expresar preocupaciones, y ahora en un periodo más reciente en el que han adoptado una postura de oposición muy fuerte casi, virulenta.

Han argumentado que las criptomonedas no reúnen las condiciones para asumir las funciones del dinero y las llaman de distintas maneras como fichas digitales disfrazadas de divisas, fuerza anónima amorfa, esquema de Ponzi natural, refiriéndose a los esquemas fraudulentos de Ponzi, y otras frases “nada cariñosas”.

Habría que distinguir que una parte de este enfoque está basado en condiciones técnicas, que deben entenderse, que hay que analizarlas, que deben ser objeto de debate, pero, por otra parte, no hay duda alguna de que puede responder al temor de que las criptomonedas puedan llegar a afectar el papel preponderante que ocupan los Bancos Centrales en la actividad económica en general. Por supuesto, prevalece un instinto de conservación.

Ahora bien, hay un tema que habría que aceptar y es que la posición de los Bancos Centrales ha sido muy práctica, no solo atacan con dureza a las criptomonedas sino que han buscado una alternativa para neutralizarlas.

Primero a esta alternativa la llamaron Criptomoneda de Banco Central, pero más adelante le ha cambiado el nombre y ahora emplean el término Moneda Digital de Banco Central. Es decir, CBDC por sus siglas en inglés, que sin dudas es un término que utilizan para disociarse totalmente de las criptomonedas. Los Bancos Centrales aducen que estas CBDC, tendrían las mismas ventajas de las criptomonedas pero serían monedas estables y seguras, y al estar bajo su control, tendrían un valor equivalente a la moneda fiduciaria nacional.

En la actualidad ya hay alrededor de 130 Bancos Centrales que están en distintas fases de estudio e implementación de este proyecto, pero la realidad es que el camino no parece fácil. Yo invito a los lectores interesados en el tema a que profundicen en este aspecto en el libro, porque es un elemento complejo, pero es de los aspectos de mayor interés que debemos seguir los interesados en la evolución de las criptomonedas.

En resumen, las criptomonedas tienen una batalla cuesta arriba con los Bancos Centrales, y parecería que la práctica y el tiempo son los únicos que pueden resolverla, si tenemos en cuenta que muy pocos gobiernos han tomado medidas legales para prohibir su uso, y el resto sigue en el tema, le da distintos enfoques, pero sin medidas prohibitivas.

 

-En el libro se dedica un acápite a la experiencia de El Salvador, como primer país del mundo donde se adoptó una criptomoneda, como moneda de curso legal. Sobre la base de esa experiencia, sus riesgos y beneficios en un país en vías de desarrollo, ¿qué lecciones pudiéramos sacar los cubanos y latinoamericanos, respecto al uso de las criptomonedas?

 

Si vamos a considerar el caso de El Salvador, lo primero que debemos tener en cuenta es que, de todos los países del mundo, solamente ese país ha dado el paso de adoptar a la criptomoneda más conocida, el Bitcoin, como moneda de curso legal. Es un experimento que resulta de interés para cualquier estudio sobre el futuro de las criptomonedas pero que no puede tomarse como algo conclusivo, ni que se puede generalizar, por razones de distinta índole.

En el libro, profundizamos en el tema y el lector podrá ver que la mayoría de las expectativas que anunciaron al tomar esta decisión no se han materializado. Por ejemplo, El Salvador fue el país de menor crecimiento económico en Centroamérica en el 2023 y de acuerdo con las estimaciones de la CEPAL, lo será también en el 2024. La participación del Bitcoin en las remesas fue de alrededor de 1.5% o 1.6% en el 2023 y 1.1% en lo que va de 2024. El proyecto de Ciudad Bitcoin ha sido aplazado en varias ocasiones y era un proyecto emblemático cuando se lanzó la decisión, pero por falta de interés de los mercados financieros no ha podido llevarse a cabo y, aunque se carece de información oficial, se considera que el uso del Bitcoin como medio oficial de pago ha sido bastante escaso.

A partir de estos y otros elementos, no parece que la adopción de una criptomoneda como dinero de curso legal, tenga un impacto importante en la economía de un país, al menos de un país, con las características de El Salvador.

Pienso que un enfoque práctico y racional sobre el tema se debe basar en la consideración de que, desde la posición de China que ha prohibido el uso de las criptomonedas, con penas de hasta 10 años de cárcel para quien incumpla; hasta la de El Salvador de elevar el Bitcoin hasta el rango de dinero de curso legal, hay una amplia y diversa gama de posibilidades de servirse de las criptomonedas, de acuerdo a las características y situación de cada país.

Aunque sin dudas esto implica riesgos, puede representar también ventajas de cara al futuro, sin jamás pretender que las criptomonedas son una solución mágica para hacer que un sistema monetario funcione eficientemente.

Me atrevería a decir, que no hay que temer al riesgo de la aproximación al mundo de las criptomonedas, pero hay que saber equilibrar, gestionar cada decisión que se tome al respeto, para hacerlo sin fantasías, y sin ingenuidades.

 

Con lo expresado por el autor en este diálogo, si asumimos que estamos en presencia de un fenómeno cuyas dimensiones han removido los cimientos del mercado financiero internacional, sabremos entonces, que ser parte de él implica mucho más que unirse a lo que popularmente llaman cadenas, o percibir ciertas ganancias. En este, quizás más que en otros temas, un conocimiento, básico al menos, del funcionamiento de sus engranajes, puede hacer la diferencia, sobre todo, en materia de seguridad. Si está de acuerdo con nosotros, ya sabe dónde puede encontrar las respuestas.

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